BIENVENIDA
Con alegría nos reunimos hoy para contemplar a María, coronada como Reina del cielo y Madre nuestra. Su corona no es de poder, sino de servicio y amor. Ella brilla con la luz de Dios e intercede por todos sus hijos.
MOTIVACIÓN
La gloria de María es fruto de su entrega y humildad. Que su ejemplo nos anime a vivir cada día con generosidad y ternura. Al contemplarla coronada, recordemos que la verdadera grandeza está en servir con amor.
SEÑAL DE LA CRUZ
ORACIÓN INICIAL DEL MES DE MARÍA
La Coronación de María Santísima
Lectura del libro del Apocalipsis (Ap 12, 1)
“Y apareció en el cielo un gran signo: una Mujer revestida del sol, con la luna bajo sus pies y una corona de doce estrellas en su cabeza”.
Palabra del Señor.
ORACIÓN DE LOS FIELES
- María, Reina del cielo y Madre nuestra, tú que fuiste coronada de gloria por tu fidelidad y amor. Que tu corona de estrellas nos recuerde que la verdadera grandeza está en servir, y que un día podamos compartir contigo la alegría eterna del Reino. Con María, roguemos al Señor.
- En un momento de silencio, pongamos en las manos del Señor, por intercesión de la Santísima Virgen María, nuestras oraciones personales y comunitarias, ya sean de petición o acción de gracias. Con María, roguemos al Señor.
REZO DEL SANTO ROSARIO
MISTERIOS GLORIOSOS (miércoles y domingos).
La Resurrección del Señor (Lucas 24, 1-6).
La Ascensión del Señor (Marcos 16, 19).
La Venida del Espíritu Santo (Hechos 2, 1-4).
La Asunción de Nuestra Señora (Lucas 1, 48-49).
La Coronación de María Santísima (Apocalipsis 12, 1).
ORACIÓN FINAL DEL MES DE MARÍA



