Oración final del Mes de María
¡Oh María, Madre de Jesús, nuestro Salvador y nuestra buena Madre, nosotros venimos a ofrecerte con estos obsequios que colocamos a tus pies, nuestros corazones, deseosos de serte agradable y a solicitar de tu bondad, un nuevo ardor en tu santo servicio.
Dígnate presentarnos a tu divino Hijo, quien en vista de sus méritos y a nombre de su Santa Madre, dirija nuestros pasos por el sendero de la virtud.
Que haga lucir con nuevo esplendor la luz de la fe, sobre los infortunados pueblos que gimen por tanto tiempo en las tinieblas del error, que vuelvan hacia Él y cambie tantos corazones rebeldes cuya penitencia regocijará su corazón y el tuyo.
Que convierta a los enemigos de su Iglesia y que, en fin, encienda por todas partes el gozo de su ardiente caridad. Que nos colme de alegrías, en medio de las tribulaciones de esta vida y nos dé esperanzas para el porvenir.
Amén.

