16 de septiembre
El mensaje de la vida verdadera
Hablar de responsabilidad, de una visión respetuosa de los acontecimientos que se quieren relatar, significa tener también la conciencia de que la selección, la organización, la emisión y la distribución de los contenidos requiere una atención particular porque usan instrumentos que no son ni neutros ni transparentes. Es importante recordar que la Iglesia está presente en el mundo de la comunicación, en todas sus variadas expresiones, sobre todo para llevar a las personas al encuentro con el Señor Jesús. Es solo el encuentro con Jesús, de hecho, lo que puede transformar el corazón y la historia del hombre. Os doy las gracias y os aliento a proceder con parresia en vuestro testimonio del Evangelio, dialogando con un mundo que necesita ser escuchado, ser comprendido, pero también recibir el mensaje de la vida verdadera.
Mensaje, 18 de octubre de 2013



