• 24 de diciembre

Buscar a Jesús en la pequeñez

Navidad es la fiesta del encuentro. Del encuentro con Jesús. Navidad es encontrar a Jesús. En esta noche santa se nos invita a que nos preguntemos cómo puedo encontrar a Jesús, si estoy dispuesto a encontrar a Jesús o me dejo llevar por la vida como si ya estuviera todo jugado. No, Jesús está golpeando tu corazón, Jesús te dice lo mismo que le dice el ángel a los pastores: te ha nacido un Redentor. Simplemente te pide que lo escuches, o más, te pide que lo busques. Hoy se nos invita a buscar. Y dónde lo voy a buscar.

La señal que les da a los pastores es la de siempre. Como a ellos vuelve a repetirte: búscalo en un pesebre, en un corralón, la señal es la misma: busca donde nadie busca. No busques entre las luces de las grandes ciudades, no busques en la apariencia. No busques en todo ese armazón pagano que se nos ofrece a cada rato. Busca en lo insólito, en lo que te sorprende. Busca como esos pastores a quienes mandaron a buscar a un chico recién nacido recostado en un pesebre. Busca allí. Remueve la hojarasca y debajo busca los brotes de vida. En la sencillez, en la pequeñez.

Homilía, 24 de diciembre de 2010

Desplazamiento al inicio