11 de septiembre
Por el camino de la caridad
Jesús es el camino, y un camino sirve para caminar, para recorrerlo. (…) Deseo alentaros a seguir por este camino, a ir adelante juntos, buscando conservar ante todo la caridad entre vosotros. Esto es muy importante. No podemos seguir a Jesús por el camino de la caridad si no nos queremos antes que nada entre nosotros, si no nos esforzamos en colaborar, en comprendernos recíprocamente y en perdonarnos, reconociendo cada uno sus propias limitaciones y sus propios errores. Debemos hacer las obras de misericordia, pero con misericordia. Con el corazón ahí. Las obras de caridad con caridad, con ternura, y siempre con humildad. ¿Sabéis? A veces se encuentra también la arrogancia en el servicio a los pobres. Estoy seguro de que vosotros lo habéis visto. Esa arrogancia en el servicio a los que necesitan de nuestro servicio. Algunos presumen, se llenan la boca con los pobres; algunos instrumentalizan a los pobres por intereses personales o del propio grupo. Lo sé, esto es humano, pero no va bien. No es de Jesús, esto. Y digo más: esto es pecado.
Discurso, 22 de septiembre de 2013



