M: Confiados en el poder que Dios le ha confiado a su Hijo Jesús, presentemos nuestras súplicas al Padre.
“SEÑOR, ESCÚCHANOS Y DANOS LA VIDA”
- Por la Iglesia, para que anuncie con alegría que Cristo es la resurrección y la vida, y acompañe a todos los que buscan una vida más plena, roguemos al Señor.
- Por las autoridades de las naciones, para que promuevan la vida en todas sus formas, desde su concepción hasta su fin natural, y trabajen por una sociedad más humana y fraterna, roguemos al Señor.
- Por los que se preparan a celebrar los sacramentos de iniciación, y por todos nosotros que los renovaremos en la noche santa de la Pascua, para que podamos apreciar el gran don que recibimos de Dios, roguemos al Señor.
- Por nuestra parroquia o comunidad, para que podamos fortalecer nuestra fe en medio de las dificultades de la vida, roguemos al Señor.
- Oramos juntos para alcanzar la santidad:
Padre divino, en nombre de Jesucristo, yo te pido que me concedas, la gracia de hacerme santo. No necesito otra gracia; quiero esta, cueste lo que cueste, y la espero de tu bondad firmemente, ya que Jesús mismo me aseguró que Tú me escucharías. Amén
- Oramos por las vocaciones sacerdotales y religiosas:
Te pedimos Señor que sigas bendiciendo y enriqueciendo a tu Iglesia con los dones de tus vocaciones, te pedimos que sean muchos los que escuchen tu voz y sigan alegrando a la Iglesia con la generosidad y fidelidad de sus respuestas. Amén.
M: Dios y Padre nuestro, que por tu Hijo venciste la muerte y abriste para nosotros las puertas de la vida eterna, escucha nuestras oraciones y renueva en nosotros el don de la fe. Por Jesucristo nuestro Señor.
