M: Dirijamos al Padre eterno las oraciones que hacemos como hijos en Cristo:

“POR CRISTO REY, ESCÚCHANOS SEÑOR”

  1. Por la Iglesia, para que no se sienta llevada a imitar el poderío que manifiestan los hombres de este mundo, sino que comprenda que su vocación es el servicio desinteresado y humilde, roguemos al Señor.
  2. Por los que ejercen autoridad entre las naciones, para que busquen el bien de los pueblos y de cada uno de los ciudadanos, roguemos al Señor.
  3. Por los que sufren injusticia, por aquellos que son despreciados, para que como Iglesia podamos destacarnos por la actitud de respeto para con los demás, roguemos al Señor.
  4. Por todos nosotros, para que, buscando la justicia y la verdad, podamos extender así el Reinado de Dios, roguemos al Señor.
  5. Oramos juntos para alcanzar la santidad:

Padre divino, en nombre de Jesucristo, yo te pido que me concedas, la gracia de hacerme santo. No necesito otra gracia; quiero esta, cueste lo que cueste, y la espero de tu bondad firmemente, ya que Jesús mismo me aseguró que Tú me escucharías. Amén

  1. Oramos por las vocaciones sacerdotales y religiosas:

Te pedimos Señor que sigas bendiciendo y enriqueciendo a tu Iglesia con los dones de tus vocaciones, te pedimos que sean muchos los que escuchen tu voz y sigan alegrando a la Iglesia con la generosidad y fidelidad de sus respuestas. Amén.

M: Escucha con amor, Padre bueno, la oración de tus hijos reunidos en la celebración de tu Nombre, por Jesucristo, Nuestro Señor.

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