- 22 de noviembre
¡No le tengáis miedo!
Preguntad a Jesús, hablad con Jesús. Y si cometéis un error en la vida, si os pegáis un resbalón, si hacéis algo que está mal, no tengáis miedo. Jesús, mira lo que hice, ¿qué tengo que hacer ahora? Pero siempre hablad con Jesús, en las buenas y en las malas. Cuando hacéis una cosa buena y cuando hacéis una cosa mala. ¡No le tengáis miedo! Eso es la oración. Y así os vais entrenando en el diálogo con Jesús en este discipulado misionero. Y también a través de los sacramentos, que hacen crecer en nosotros su presencia. A través del amor fraterno, del saber escuchar, comprender, perdonar, acoger, ayudar a los otros, a todos, sin excluir y sin marginar. Estos son los entrenamientos para seguir a Jesús: la oración, los sacramentos y la ayuda a los demás, el servicio a los demás.
Discurso, 27 de julio de 2013



