M: Con alegría y gratitud presentemos al Señor nuestras súplicas:

“VEN Y QUÉDATE CON NOSOTROS, SEÑOR”

  1. Por la Iglesia, que en Cristo es el templo vivo del Espíritu Santo, para que, fortalecida en la fe y la caridad, sea signo de unidad y santidad para el mundo, roguemos al Señor.
  2. Por el Papa, siervo de los siervos de Dios, para que con sabiduría y caridad cuide del pueblo de Dios y ayude a que todos los fieles vivan como templos del Espíritu Santo, roguemos al Señor.
  3. Por los gobernantes y líderes de nuestras naciones, para que protejan la dignidad de cada persona y fomenten la paz, roguemos al Señor.
  4. Por quienes participan en la vida de nuestras comunidades, para que, abiertos a la gracia divina, se conviertan en signos vivos del amor de Dios y resplandezcan con obras de justicia y misericordia, roguemos al Señor.
  5. Por nosotros mismos, reunidos en este lugar de oración, para que, transformados por su gracia, llevemos la presencia de Dios al mundo, roguemos al Señor.
  6. Oramos juntos para alcanzar la santidad:

Padre divino, en nombre de Jesucristo, yo te pido que me concedas, la gracia de hacerme santo. No necesito otra gracia; quiero esta, cueste lo que cueste, y la espero de tu bondad firmemente, ya que Jesús mismo me aseguró que Tú me escucharías. Amén

  1. Oramos por las vocaciones sacerdotales y religiosas:

Te pedimos Señor que sigas bendiciendo y enriqueciendo a tu Iglesia con los dones de tus vocaciones, te pedimos que sean muchos los que escuchen tu voz y sigan alegrando a la Iglesia con la generosidad y fidelidad de sus respuestas. Amén.

M: Señor y Dios nuestro, que te haces cercano a todos nosotros en Cristo, tu Hijo amado, acoge nuestra oración, y haznos a todos templos vivos del Espíritu, para que tu Iglesia, como madre feliz de hijos numerosos, llegue a la plenitud de tu gloria. Por Jesucristo, nuestro Señor

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