5 de octubre

Saber acoger

Es importante saber acoger; es todavía más bello que cualquier adorno. Digo esto porque, cuando somos generosos en acoger a una persona y compartimos algo con ella –algo de comer, un lugar en nuestra casa, nuestro tiempo– no nos hacemos más pobres, sino que nos enriquecemos.

Discurso, 25 de julio de 2013

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