- 17 de diciembre
Déjate acariciar por Dios
Junto al pesebre, haz dos cosas: primero, siéntete invitado a la belleza de la humildad, de la mansedumbre, de la sencillez; segundo, busca en tu corazón en qué punto estás en out side, en qué estás marginado y deja que Jesús te convoque desde esa carencia tuya, desde ese límite tuyo, desde ese egoísmo tuyo. Déjate acariciar por Dios, y vas a entender más lo que es la sencillez, la mansedumbre y la unidad.
Homilía, 24 de diciembre de 2011



