- 7 de octubre
Jesús vino a traer la vida
Jesús no vino a traer muerte, más aún, la muerte del odio, la muerte de las peleas, la muerte de la calumnia, ese matar con la lengua. Jesús no vino a traer muerte, la muerte la sufrió Él por defender la vida, Jesús vino a traer vida y esa vida abundante, y nos envía llevando esa vida pero nos dice: «¡Cuidado!», que hay gente que tiene lo que hoy escuchamos, no está en el Evangelio, la cultura de la muerte. Es decir que la vida le interesa tanto cuanto sirva, tanto cuanto le puede dar una utilidad y si no, no interesa. Y en todo el mundo, prendido está este yuyo de la cultura de la muerte.
Homilía, 31 de agosto 2005



