19 de septiembre
Sed astutos
Cuando uno escucha lo que dice Jesús: Mirad, «yo os envío como ovejas en medio de lobos», dan ganas de preguntarle: «Señor, ¿estás bromeando, o no tienes otro lugar mejor donde mandarnos? Porque es un poco escalofriante lo que dice Jesús: «si vosotros lleváis mi mensaje adelante, os van a perseguir, os van a calumniar, os van a meter trampas para entregaros a los tribunales y que os maten. Pero vosotros seguid adelante, por eso cuidaros, nos dice Jesús, y sed astutos, sed vivos como la serpiente pero muy sencillos como las palomas», juntad las dos cosas. El cristiano no se puede dar el lujo de ser salame, está claro, de ser tonto, no nos podemos dar ese lujo, porque llevamos un mensaje muy lindo de vida y no nos es permitido ser tontos, por eso Jesús dice: «Sed astutos, cuidaos». ¿En qué consiste la astucia del cristiano? En saber distinguir quién es lobo y quién es oveja. Y cuando en este carnaval de la vida se nos disfraza un lobo de oveja, también saber olfatearlo, «mira, tendrás piel de oveja pero el olor que tienes es de lobo» y esto, este envío que nos da Jesús es para algo muy importante, es para algo muy grande.
Homilía, 31 de agosto de 2005



